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El
trazado resultó fácil y muy, muy divertido, transcurría por un
lugar abierto entre
las vías del tren y la zona urbanizada cercana al antiguo
ayuntamiento de Fuencarral.
Debido
a la alta y espesa hierba que había en gran parte del circuito,
este, sólo se conocía por el itinerario marcado gracias a las
cintas que había colocado el moto-club.
A medida que fueron pasando las primeras motos, en los
entrenamientos, se fue vislumbrando el terreno, entonces, se
descubrieron algunos escalones que había que sortear a baja
velocidad. Por cierto, debido a la lluvia que fue cayendo
intermitentemente durante la mañana, esta espesa hierba dio algún
que otro sustillo cuando te salías de la trazada y la pisabas ya
que estaba muy resbaladiza. En otra zona, menos abrupta y por un
camino, se ponía a prueba la aceleración para llegar a una curva
muy cerrada a izquierdas, los frenos de tambor de la mayoría de
las clásicas se empleaban a fondo –una vez creo que estuve a
punto de soltar el ancla-. Había algunas rampas y bajadas sin
grandes dificultades pero muy emocionantes, en resumen, un
circuito muy entretenido y que agradó a todo el mundo.
Las motos se portaron fenomenalmente,
ninguna falló. Tan solo hubo algún problemilla con un
pinchazo en la rueda trasera de la Montesa de Juanjo de Motocra
que fue rápidamente solucionado
con el apoyo que caracteriza al conjunto de los “pilotos clásicos”,
aparecieron por allí cámaras, parches...aquí si que hay “buen
rollo”.
El publico acudió pese a lo desapacible de la mañana
y por que no, hay que decirlo, disfruto de lo lindo viendo además
de las motos modernas, las Clásicas. Más de un espectador se
acercaba y te preguntaba sobre
la moto, o comentaba que el tuvo un modelo similar hace
veintitantos años...
Para terminar recomendaros que desempolvéis vuestra
vieja máquina y os animéis
a sacarla al campo, nos vemos.
¡ NOS VEMOS EN LA PEINETA EL 27 DE MAYO !
José
Antonio Socio nº 96 de MotoCRA |